A través de una resolución
publicada este jueves en el Boletín Oficial y anunciada en la víspera por el
ministro de Economía, Luis Caputo, el Gobierno convoca a una licitación pública
nacional e internacional para concesionar por 50 años las líneas ferroviarias
de cargas Belgrano, San Martín y Urquiza.
Se trata de 7.594 kilómetros de
vías en 16 provincias, con conexión a los principales puertos del país y a
Brasil, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay, promocionó el Ministro las líneas que
busca privatizar.
Según precisó, "la concesión se
dará bajo un régimen de acceso abierto, con Planes de Inversiones Obligatorias
y la posibilidad de acceder a los beneficios del RIGI para quienes inviertan al
menos 200 millones de dólares en la renovación de vías".
Para defender la medida
privatizadora, con la que el Gobierno pretende sumar recursos a su gestión,
Caputo aludió a décadas en las que “el Estado sostuvo un sistema que se
deterioraba año tras año pese al gasto creciente de los contribuyentes”. Dijo,
en ese sentido, que desde 1970 la producción agropecuaria, principal demandante
del servicio, se multiplicó por seis; mientras que el Belgrano Cargas transporta
hoy menos carga que entonces.
Para Caputo, faltan incentivos
correctos y actores con la capacidad de administra el servicio correctamente.
“El sector privado es quien puede
poner el capital, la experiencia y asumir el riesgo que el Estado no logró
sostener”, aseguró entonces, con una prédica liberal que recuerda sin mucho
esfuerzo a los argumentos que esgrimía la gestión de Carlos Saúl Menem en la
década de 1990, para justificar la avanzada enajenatoria de los bienes
públicos.
En rigor, el Gobierno Nacional, a
través del Ministerio de Economía, avanza con la privatización de Belgrano Cargas
y Logística S.A. (BCyL) mediante el llamado a Licitación Pública Nacional e
Internacional para la concesión por 50 años de las líneas ferroviarias
Belgrano, San Martín y Urquiza, según se informó desde la Secretaría de
Transporte.
El nuevo modelo buscaría que sea
el sector privado quien aporte el capital y la experiencia, y asuma el riesgo
empresario necesario para recuperar y desarrollar el sistema, mientras el
Estado Nacional mantiene sus funciones de regulación, fiscalización y control.
Entre las intervenciones
previstas se encuentran obras para eliminar el cuello de botella ferroviario en
la ciudad de Santa Fe y recuperar el ramal azucarero de la Línea Belgrano;
rehabilitar la capacidad, confiabilidad y regularidad del corredor principal de
la Línea San Martín; y recuperar el ramal troncal de la Línea Urquiza.
La licitación también contempla
la posibilidad de que los concesionarios adquieran el material rodante
correspondiente a cada línea. Los recursos provenientes de la venta y remate de
locomotoras y vagones serían destinados a un fideicomiso específico para
financiar parcialmente las Obras Obligatorias, permitiendo que los activos
existentes del sistema contribuyan a financiar su propia recuperación.
Con este llamado a licitación, el
Gobierno Nacional avanza en la transformación del sistema ferroviario de cargas
y en el programa de privatizaciones previsto por la Ley Bases.